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Enfermedad de Graves (Oftalmopatía de Graves)

La enfermedad de Graves es un trastorno tiroideo en el que la glándula tiroides, que produce hormonas en respuesta a invasores extraños como virus o bacterias, está hiperactiva, lo que desencadena diversas reacciones físicas como pérdida de peso, frecuencia cardíaca elevada, sudoración y cambios en los huesos, la piel y las uñas. Los ojos se ven afectados a través de una enfermedad aparte, aunque relacionada, denominada "oftalmopatía de Graves". En esta patología, la glándula tiroides hiperactiva actúa sobre el área que circunda los ojos y puede causar inflamación, enrojecimiento, dolor, color sonrosado de los ojos, retracción de los párpados y ojos saltones.

Aunque la oftalmopatía de Graves está causada por una glándula tiroides hiperactiva, las hormonas que afectan a los ojos no son las mismas que las que provocan reacciones en otras partes del organismo. En aproximadamente el 10% de los casos, las personas con oftalmopatía de Graves no tienen realmente la enfermedad de Graves.

En casos extremos de oftalmopatía de Graves, los músculos inflamados de los ojos pueden ejercer una gran presión sobre el nervio óptico y causar visión doble, o pérdida de visión.


¿Cuál es la causa de la oftalmopatía de Graves?


La oftalmopatía de Graves es una enfermedad autoinmune en la que la glándula tiroides "cree" erróneamente que hay células dañinas y libera anticuerpos para combatirlas. Como en realidad no las hay, los anticuerpos liberados terminan fusionándose con los músculos de los ojos, siendo este el inicio de la oftalmopatía de Graves.


Síntomas de la oftalmopatía de Graves


Un profesional del cuidado de la visión puede determinar la presencia de la oftalmopatía de Graves mediante una prueba de la función tiroidea que permita observar síntomas habituales.

Los síntomas y signos más frecuentes de la oftalmopatía de Graves están asociados a inflamación, hinchazón y enrojecimiento de los ojos. Estos varían de un paciente a otro y pueden incluir:

  • Inflamación ocular
  • Ojo rojo
  • Ojos saltones
  • Ojo seco
  • Debilidad ocular
  • Sensibilidad ocular
  • Retracción del párpado

Tratamiento de la oftalmopatía de Graves


Los síntomas de la oftalmopatía de Graves pueden desaparecer sin intervención alguna en el plazo de un año. Muchos pacientes necesitarán un tratamiento para regular la glándula tiroides hiperactiva y continuarán con tratamientos para los síntomas. Estos tratamientos pueden incluir:


Tratamientos para la glándula tiroides hiperactiva


  • Tratamiento con yodo radioactivo: tratamiento en el que se ingiere yodo radioactivo para destruir las células tiroideas hiperactivas
  • Medicamentos antitiroideos: se utilizan para tratar los síntomas de una glándula tiroides hiperactiva, así como para ralentizar o detener la producción de anticuerpos
  • Cirugía tiroidea: se utiliza para extirpar la glándula tiroides hiperactiva, se combina con tratamiento hormonal sustitutivo

Tratamientos en función de los síntomas


  • Medicamentos: incluyen lubricantes tópicos como lágrimas artificiales y otros tratamientos dirigidos a aliviar la inflamación ocular y lubricar los ojos
  • Cirugía: existen opciones quirúrgicas para diversos síntomas de la oftalmopatía de Graves, tales como intervenciones para extirpar partes de la región orbitaria y dejar espacio para el tejido inflamado, realinear los ojos debilitados para evitar la visión doble y aliviar las molestias y problemas estéticos asociados a la retracción de los párpados
Los textos anteriores tienen un objeto sólo informativo. Siempre consulte a su profesional de la salud visual.