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La úvea es una capa fibrosa vascular que protege el ojo, esencial para la nutrición y el intercambio gaseoso. Está formada por tres partes: el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Cuando cualquiera de las partes de la úvea se inflama, hay uveítis.

Hay tres tipos de uveítis, cada una de las cuales afecta a partes distintas de la úvea.


uveitis


Tipos de uveítis



Uveítis anterior: es la forma más frecuente de uveítis (supone entre el 40% y el 70% de los casos), afecta al iris y su tejido circundante, el cuerpo ciliar. A la uveítis anterior se la denomina a veces «iritis», porque es el iris la parte de la úvea que normalmente se inflama.

Uveítis intermedia: es otra forma de uveítis, que afecta al área situada justo detrás del cuerpo ciliar (pars plana) y también al borde más anterior de la retina.  Es el tipo menos frecuente de uveítis.

Uveítis posterior: es una forma rara de esta enfermedad que afecta a la parte posterior del ojo, la coroides, y que también puede afectar a la retina y/o el nervio óptico. Es el tipo más difícil de tratar y se asocia a menudo a una pérdida progresiva de visión.

 



¿Cuál es la causa de la uveítis? 


En la mayoría de los casos, no hay una causa subyacente evidente para la uveítis. Se trata de un proceso patológico asociado a una gran variedad de enfermedades y síndromes. También puede ser consecuencia de la respuesta natural del organismo a una infección. En aproximadamente la mitad de los casos de uveítis anterior, no hay relación con otras enfermedades. Estos casos pueden deberse a un traumatismo en el ojo.

 

Síntomas de la uveítis


La uveítis puede iniciarse de súbito con enrojecimiento y dolor, o puede comenzar lentamente, con apenas dolor o enrojecimiento, pero con visión borrosa gradual. Los síntomas de la uveítis pueden incluir:


  • Sensibilidad a la luz
  • Visión borrosa
  • Dolor en el ojo
  • Enrojecimiento del ojo
  • Cuerpos flotantes en el ojo

Tratamientos de la uveítis


Cuando se trata en sus estadios iniciales, la uveítis suele responder bien a los tratamientos. Los tratamientos más frecuentes de la uveítis incluyen:


  • Colirios recetados por el médico en combinación con antiinflamatorios. Los colirios pueden no penetrar bien en la parte posterior del ojo, por lo que este tipo de tratamiento no resulta eficaz en la uveítis posterior.
  • Inyecciones perioculares de corticosteroides: esta forma de tratamiento puede resultar molesta, pero es muy eficaz en los episodios agudos de uveítis.
  • Administración sistémica u oral de corticosteroides, otros inmunodepresores o antimetabolitos. La dosis necesaria para que penetre en el ojo y trate la uveítis se asocia con frecuencia a efectos secundarios en el resto del organismo (como síndrome de Cushing y daño renal, hepático y medular).

Los textos anteriores tienen un objeto sólo informativo. Siempre consulte a su profesional de la salud visual.

La principal fuente de la información provista aquí es The Uveitis Information Group.